El lunes 6 de junio salió en el diario Página12 una entrevista a Matthieu Pigasse, uno de los nuevos dueños del diario francés, Le Monde; en esta el empresario no sólo hablaba de cómo podían remontar el diario a flote, que se encuentra en quiebra, sino que reflexiona sobre el medio, el nuevo papel de los periodistas en tiempos de Internet y el futuro de los diarios de papel.
Cuando al día siguiente de leer esto fuimos a la expoblog, organizada por la cátedra de Comunicación y Medios de la Facultad de Periodismo y Comunicación Social, note que Álvaro Liuzzi, Consultor en Comunicación Institucional del CESPI (UNLP) en Universidad Nacional de La Plata, compartía algunos puntos en común con el empresario francés.
Álvaro antes de empezar a hablar hizo una pequeña síntesis de lo que representó y cómo estuvo compuesta la evolución de los medios a través de la historia; en este recorrido histórico, de cambios cada vez más cortos, llegó a 1994 y la estandarización de Internet como una multiplataforma, en 1998 la creación de Google 2004 la web 2.0, blogs, facebook, youtube, y en el 2006 twitter. En el 2009 la llegada de los celulares inteligentes, el todo en uno. De esta forma resalta como estos avances han ido eliminando los intermediarios entre los medios y la audiencia, no solo porque hoy en día cualquier persona puede expresarse a través de algún medio en la red de manera fácil y gratuita, si no que, también, los mismo medios de comunicación acercan la posibilidad de participar de forma más activa, ya sea en foros de discusión de cada noticia, estando inmersos en las redes sociales, por vía mail, etc.
Liuzzi, como Pigasse ponen al medio periodístico y al periodista como una marca, la cual, con el cada vez más amplio abanico de información de múltiples fuentes, sean periodistas de profesión o no, tiene que sustentarse no a partir de un modelo de negocio, si no de un modelo de prestigio. Pigasse resalta que “Creo que una marca es la ilustración de algo, es la encarnación de una idea en algo concreto”, “Cada marca de prensa lleva con sí su identidad, su punto de vista. Desde su marca, el medio de comunicación avisa al lector de lo que le va a hablar y cómo lo va a hacer. La marca es importante porque facilita la búsqueda de los lectores”.
Tras el avance inminente de internet la información en papel tiende a desaparecer por lo que los ingresos de los medios pasan a ser exclusivamente de la publicidad. Es así que, en vez de potenciar el contenido, la mayoría de los medios dirigen su línea editorial hacia un potencial anunciante, cometiendo un grave error, ya que se genera un círculo vicioso en el que perdés lectores, y porque perdés lectores, perdés anunciantes, y por ende perdés dinero. Matthieu corrige, “es más importante tener en mente que un medio se dirige a lectores, hay que tenerlos en cuenta a ellos antes que a nada”.
Es por esto último que el periodista tiene el deber de ser cada vez más amplio y verás a la hora de constatar una información, el periodismo no debe morir ante la multiplicidad de discursos, si no que tiene que aspirar a una superación cada vez más grande. El periodista está obligado a imponerse como marca de prestigio y verdad, como parte de un punto de vista determinado, ser fiel a sí mismo y a sus lectores, para no ser “uno más que escribe en los medios”.
Álvaro, como Matthieu, no ven mal la posibilidad de que cualquiera diga lo que quiera y de la forma que quiera, que no haya la obligación de constatar fuentes y de que todos puedan hablar desde “lo que piensan”; pero ambos resaltan que esto, aparte de acercar la profesión a cualquiera que quiera profesarla más allá de si trabaja en un medio o estudió para hacerlo; es una forma presión hacia los que realmente son periodistas, que están obligados a marcar una diferencia. Álvaro resalta, “De periodista orquesta a mentes sinfónicas”. El periodista deja de ser una persona que abarca muchos medios y sectores, hoy se transforma en un todo parte de esta narrativa multimedia.
El blog en este sentido es una forma de acercarse al rol de ser periodista, como también es una fuente de información para cualquiera, más allá de si se corrobore la información o no, no deja de ser una opinión sobre un tema. En este nuevo contexto donde es más fácil para “cualquiera” acercarse al rol del ser periodista, el blog, es un espacio donde uno, o varios, puede armar su mundo y de ahí trascender, quizás, del mismo. Como fue el caso de Candelaria Schamun, la otra expositora de la charla, quien pasó de hacer un blog impulsada por su malestar con los medios de transporte a escribir en el suplemento Espectáculos del diario Clarín.
No cualquiera trasciende al espacio que arma, pero si se toma la responsabilidad del rol periodístico, se profundiza en lo que se quiere decir y se buscan medios para facilitar la llegada del mensaje al resto, uno puede nivelarse ante el periodismo y, como Candelario, trascender al espacio y transformarse en una marca de cierto prestigio.
Esta nueva realidad potenciadora no sólo generará un cambio en el periodismo, si no que ya el hecho de abrir la información a todos y la posibilidad de generarla de igual manera también generará, y está generando, un cambio estructural de la sociedad y el mundo. Ya hemos visto como ha afectado a las economías de grandes empresas de multimedios, como también a países, como el caso de Túnez, Egipto, o España; hoy este nuevo contexto no sólo nos obliga a superarnos, nos nivela ante la mayoría, nos abre puertas y nos permite construir otras, y es así cada vez más grande la responsabilidad de los que realmente quieren hacer y decir algo.